Definir el alcance permite evaluar lo realmente importante para el sistema
La auditoría interna debe considerar procesos, sedes, áreas, turnos, requisitos normativos y criterios internos aplicables. Un alcance bien definido evita revisiones superficiales y permite enfocar el tiempo en riesgos, controles y objetivos relevantes.
Procesos incluidos
Operación, soporte, dirección y procesos externalizados que formen parte del sistema.
Criterios de auditoría
Norma ISO aplicable, procedimientos internos, requisitos legales y compromisos del cliente.
Objetivos de evaluación
Conformidad, eficacia, control de riesgos y oportunidades de mejora.
Programa y frecuencia
Planeación basada en importancia, cambios, resultados previos y desempeño de procesos.
No limite la revisión a documentos. Incluya entrevistas, observación en campo, trazabilidad de registros y verificación de resultados para evaluar la eficacia real.