Reducir riesgos de choque eléctrico, proteger a tu personal y garantizar la continuidad operativa depende de una puesta a tierra confiable. Nuestros estudios especializados de medición de puesta a tierra y resistividad de suelo están diseñados para cumplir normativas nacionales e internacionales en entornos industriales exigentes.
Entregamos reportes claros, trazables y listos para presentar en procesos de auditoría eléctrica, así como en inspecciones internas y de terceros.
Los resultados de los estudios se integran fácilmente a tu plan de mantenimiento eléctrico industrial, ayudando a priorizar correctivos y renovaciones de infraestructura de tierra física.
Una medición de puesta a tierra confiable permite que las corrientes de falla encuentren un camino seguro hacia el terreno, limitando tensiones de paso y de contacto en áreas donde circula personal. En plantas de proceso, centros de control de motores, subestaciones y tableros de baja y media tensión, un sistema de tierra mal dimensionado puede traducirse en disparos intempestivos, daños a equipos electrónicos y riesgos graves de choque eléctrico.
Realizar mediciones periódicas ayuda a verificar que los valores de resistencia de puesta a tierra se mantienen dentro de los rangos recomendados por normas y estándares aplicables, considerando la evolución de la instalación, ampliaciones, corrosión de conductores y cambios en la humedad del terreno.
Integrar los resultados de las mediciones al plan de mantenimiento eléctrico industrial facilita la toma de decisiones sobre reemplazo de electrodos, corrección de conexiones y actualización de sistemas de protección.
La resistividad de suelo es un parámetro fundamental para entender cómo se dispersan las corrientes en el terreno. Su valor depende de la composición del suelo (arcilla, arena, roca), el contenido de sales, la humedad y la temperatura. Un estudio adecuado de resistividad permite definir el tipo de electrodo, la profundidad, distribución de mallas y arreglos de varillas, optimizando el desempeño del sistema de puesta a tierra.
Entre las técnicas más empleadas se encuentran los métodos de Wenner y Schlumberger, que utilizan arreglos de electrodos lineales para medir la respuesta del suelo a una corriente inyectada. A partir de estas mediciones se modela el perfil estratificado del terreno y se ajustan los cálculos de diseño o verificación.
La información de resistividad de suelo y mediciones de malla se documenta en reportes que respaldan inspecciones de seguridad, diagnósticos de confiabilidad y procesos de auditoría eléctrica interna o de terceros.
Un estudio de medición de puesta a tierra y resistividad suele incluir la revisión documental, trabajo de campo y análisis de resultados. Se utilizan medidores específicos (telurímetros, equipos de inyección) y configuraciones de prueba adaptadas a la geometría de la instalación para obtener datos representativos.
Los hallazgos se integran a programas de asset management, mantenimiento preventivo y proyectos de modernización eléctrica, priorizando las acciones con mayor impacto en seguridad y continuidad del servicio.
Una vez realizadas las mediciones, se elabora un reporte técnico donde se documentan los valores obtenidos, la metodología empleada y las condiciones ambientales del ensayo. Este documento incluye conclusiones y recomendaciones que permiten definir si el sistema de puesta a tierra cumple con los criterios de aceptación establecidos por normas, especificaciones de cliente o políticas internas.
Con base en los hallazgos se define un plan de mejoras que se integra a los programas de mantenimiento eléctrico industrial, permitiendo priorizar inversiones y trabajos correctivos donde el riesgo es mayor.
Empresas que ofrecen productos y servicios vinculados directa o indirectamente con el tema tratado en este artículo.
| Proveedor | Productos o servicios que ofrece |
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| Facility Services |
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