El estilo escandinavo no es “solo madera clara”: es proporción, orden visual y funcionalidad. En baño, el reto es mantener esa estética mientras se protege el mueble de humedad y salpicaduras.
En baño, la estética escandinava suele usar tonos claros tipo roble y blancos. Para que se mantenga así con el tiempo, el material debe estar protegido contra humedad, especialmente en bordes inferiores y uniones.
El estilo escandinavo se beneficia de proporciones correctas y sensación de amplitud. Por eso, medir bien es parte del diseño: un mueble demasiado profundo o alto puede “pesar” visualmente.
El look escandinavo se mantiene cuando el interior está ordenado. Para eso, herrajes suaves y una distribución práctica evitan caos visual y desgaste prematuro.
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