Cómo se forma el precio, qué comparar y qué pedir en ficha técnica.
El “precio” no solo es el mueble: suele reflejar resistencia a humedad, precisión de ensamble, herrajes, calidad del recubrimiento y complejidad de instalación.
Tip: en baño, el costo mayor suele justificarse cuando incluye mejor protección anti-humedad y herrajes más durables.
Básico (funcional)
Enfocado en uso ligero y estética simple. Revisa especialmente sellos, cantos y resistencia a humedad para evitar deformaciones.
Intermedio (mejor costo-beneficio)
Suele mejorar recubrimientos, herrajes y estabilidad. Recomendable para uso frecuente con mantenimiento normal.
Premium (durabilidad y detalle)
Mayor cuidado en ensamble, herrajes, materiales y acabados. Útil en baños con alta humedad o exigencia estética y de uso.
Si el baño tiene poca ventilación o se usa intensivamente, prioriza recubrimiento anti-humedad, cantos sellados y herrajes robustos antes que “extras” estéticos.
Dos gabinetes pueden verse similares y variar mucho en vida útil. Compara por componentes que afectan desempeño en humedad y uso diario.
Principalmente por material, recubrimiento anti-humedad, sellado de cantos/perforaciones, herrajes y complejidad de instalación. Esos elementos determinan durabilidad y desempeño.
No necesariamente. Lo importante es que el costo adicional se traduzca en mejor recubrimiento, herrajes y ensamble. Compara fichas técnicas y detalles de humedad antes que solo estética.
Revisa que tenga recubrimiento apto para baño y cantos sellados. Evita exposición directa a encharcamientos y mantén ventilación para prolongar vida útil.
Los gabinetes flotantes pueden requerir anclajes específicos y un muro con capacidad de carga; además, la nivelación y la ruta de tuberías pueden aumentar complejidad.
Compara medidas exactas, material y recubrimiento, tipo de instalación, herrajes (tipo/capacidad), sellado anti-humedad y recomendaciones de mantenimiento. Eso reduce sorpresas y mejora la relación costo-beneficio.