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Aparatos de distribución eléctricos - Panel de interruptores eléctricos industriales
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Actualizado el 08 de Enero de 2026

Cómo elegir el climatizador adecuado para tu gabinete eléctrico

Selecciona el climatizador ideal y evita paros por sobrecalentamiento en tus tableros eléctricos

Cuando la temperatura interna del gabinete se sale de control, la electrónica acelera su envejecimiento, disminuye su vida útil y aumentan los fallos. Un climatizador adecuado protege variadores, PLC, fuentes de poder y módulos de comunicación, manteniendo el interior dentro del rango recomendado por el fabricante.

En esta guía verás cómo definir la carga térmica del gabinete, cómo interpretar fichas técnicas (capacidad a condiciones reales, consumo y grado de protección) y cómo elegir la solución correcta: desde ventilación filtrada hasta enfriamiento con circuito de refrigeración.

Enfoque recomendado: define temperatura objetivo → calcula carga térmica → selecciona tecnología → valida instalación.
Menos disparos por temperatura Selección por datos (W / BTU/h) Mayor disponibilidad

Resultados que puedes esperar

  • • Reducción de paros no programados asociados a sobretemperatura.
  • • Mayor confiabilidad de variadores, PLC, fuentes y equipos sensibles.
  • • Dimensionamiento consistente con margen operativo (10–20%).
  • • Lenguaje técnico claro para comparar opciones con proveedores.
Dato crítico
Qué significa para la selección
T° ambiente máx.
Define capacidad real requerida
Setpoint (T° objetivo)
Control y vida útil de electrónica
Carga térmica (W)
Base del tamaño del equipo
IP / NEMA
Compatibilidad con sellado/ambiente
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Los climatizadores Pfannenberg son soluciones de gestión térmica para armarios eléctricos y recintos industriales
Los climatizadores Pfannenberg son soluciones de gestión térmica para armarios eléctricos y recintos industriales

Paso 1 · Diagnóstico

1. Diagnosticar la necesidad real de climatización

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Antes de comprar un equipo, confirma si el problema se resuelve con gestión térmica básica (ordenamiento de componentes, ventilación filtrada y sellos correctos) o si realmente necesitas enfriamiento activo. La elección depende de tres variables: ambiente, sellado (IP/NEMA) y carga térmica.

Señales típicas de que sí necesitas climatizador
  • La temperatura interna supera de forma sostenida el límite recomendado por variadores/PLC/fuentes.
  • El gabinete debe mantenerse sellado (polvo, humedad, lavado, corrosión) y no puedes “meter” aire exterior.
  • El ambiente externo es alto (veranos, radiación solar, áreas con hornos) y la ventilación ya no baja la T°.
  • Hay paros intermitentes, derating o alarmas de temperatura en drives, fuentes o módulos de comunicación.

Si el gabinete permite intercambio con el exterior y el aire externo es relativamente limpio y seco, una ventilación con filtro puede ser suficiente para acercar la temperatura interna a la ambiente. En cambio, si el gabinete es sellado o el aire exterior no es apto, necesitas una solución de circuito cerrado (intercambiador o aire acondicionado de gabinete).

Para aplicaciones exigentes, conviene cuantificar la energía a extraer: revisa la guía de cálculo de carga térmica y usa ese resultado para evitar selecciones “por intuición”.

Paso 2 · Datos

2. Recolección de datos básicos del gabinete

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Un climatizador se elige con información específica. La calidad de tu selección depende de la calidad de tus datos. La meta es definir: condiciones reales (ambiente), temperatura objetivo, fuentes de calor y restricciones (espacio, montaje y sellado).

Checklist mínimo (para cotizar correctamente)
  • Dimensiones internas y externas (alto, ancho, profundidad) y material del gabinete.
  • Ubicación: interior/exterior, sombra/sol, proximidad a fuentes de calor.
  • Temperatura ambiente mínima y máxima esperada (no la “promedio”).
  • Temperatura objetivo interna (setpoint) y límite máximo permitido por componentes.
  • Grado de protección requerido (IP/NEMA) y presencia de polvo/humedad/químicos.
  • Tensión disponible (1~ / 3~, V, Hz) y espacio para montaje (puerta/lateral/techo).
Datos térmicos (donde más se cometen errores)
  • Disipación (W) por componente: variadores, fuentes, PLC, servo, UPS, transformadores.
  • Factor de simultaneidad: no todo disipa al 100% siempre (ciclos de trabajo).
  • Escenarios futuros: ampliación de cargas o variadores adicionales (reserva).
  • Entradas/salidas de aire existentes y obstáculos internos (ductos, canaletas).

Con esta base podrás comparar capacidades en W o BTU/h sin perder de vista la condición más crítica: capacidad a la temperatura ambiente máxima. Un equipo “suficiente” a 25 °C puede no serlo a 40–45 °C.

Paso 3 · Dimensionamiento

3. Cálculo de la carga térmica del gabinete

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La carga térmica es la potencia de calor (W) que debes evacuar para mantener la temperatura interna en el setpoint. En términos prácticos, tu selección debe cubrir: calor interno (equipos) + ganancia externa (a través de paredes/sol) − pérdidas/transferencia (según el tipo de solución).

Proceso recomendado (en 5 pasos)
  1. Define condiciones críticas: T° ambiente máx. y T° objetivo interna (setpoint).
  2. Lista disipaciones: suma watts por componente (usa datos de placa/ficha; evita “suposiciones”).
  3. Considera simultaneidad: si hay ciclos, calcula escenario típico y escenario máximo.
  4. Evalúa sellado: si el gabinete es cerrado, no cuentes con aire exterior para “ayudar”.
  5. Agrega margen: reserva 10–20% por ensuciamiento, envejecimiento y expansión futura.

Si utilizas tablas o software de fabricantes, valida siempre la condición de referencia: algunos catálogos reportan capacidad a 35 °C ambiente, otros a 25 °C, y el desempeño cambia. El número correcto es el que aplica a tu ambiente máximo real.

Si necesitas la metodología detallada, revisa el artículo: cálculo de carga térmica del gabinete . El resultado final es una potencia requerida (por ejemplo, 800 W, 1 500 W o 3 000 W) que compararás contra la capacidad efectiva de los equipos.

Paso 4 · Tecnología

4. Seleccionar el tipo de climatizador adecuado

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Con la carga térmica definida, el siguiente paso es elegir la tecnología según ambiente, sellado y criticidad. No todas las soluciones “enfrían” de la misma forma: algunas solo acercan la T° interna a la ambiente, y otras sí bajan por debajo de la ambiente.

Opciones típicas y cuándo aplican
  • Ventilador con filtro: cuando el aire externo es limpio/seco y basta con igualar a ambiente.
  • Intercambiador aire–aire (circuito cerrado): útil si no puedes introducir aire exterior, pero la T° interna no necesita bajar mucho.
  • Intercambiador aire–agua: alto desempeño si tienes agua industrial disponible; ideal en ambientes severos.
  • Aire acondicionado/climatizador de gabinete (compresor): cuando necesitas bajar T° por debajo de ambiente o el ambiente es alto.
Qué revisar en ficha técnica (para comparar “manzanas con manzanas”)
  • Capacidad a condiciones reales: capacidad vs T° ambiente y setpoint (curvas o tabla).
  • Consumo y COP/EER: impacto energético en operación continua.
  • Montaje: puerta/lateral/techo, recortes requeridos y espacio de servicio.
  • IP/NEMA: compatibilidad con sellado del gabinete y ambiente de planta.
  • Gestión de condensados: drenaje, evaporación, bomba o charola según aplicación.
  • Control y alarmas: termostato, histéresis, salidas de alarma, monitoreo remoto.

La selección “correcta” no es únicamente capacidad. También importa el modo de falla: por ejemplo, en operación 24/7 conviene que el equipo tenga alarmas y opciones de monitoreo, y que la instalación permita mantenimiento sin desmontar el tablero.

Para profundizar en el concepto y componentes, consulta: qué es un climatizador de gabinete .

Paso 5 · Puesta en marcha

5. Consideraciones de instalación, operación y mantenimiento

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Un climatizador bien dimensionado puede rendir mal por una instalación deficiente. La eficiencia depende de la circulación de aire, de evitar recirculaciones y de mantener libres entradas/salidas. Además, en gabinetes con variadores y fuentes conviene separar zonas calientes y dirigir el flujo hacia los componentes críticos.

Buenas prácticas (operación continua)
  • Evita recirculación: no regreses aire caliente a la succión del climatizador (respeta distancias).
  • Ruta de flujo interna: usa deflectores/ductos si hay “bolsas” de aire caliente.
  • Sellado consistente: si el gabinete es IP alto, cuida prensaestopas, puertas y perforaciones.
  • Condensados: define si habrá drenaje, evaporación o bomba según humedad/ambiente.
  • Filtros y limpieza: establece frecuencia según polvo; registra tendencia de temperatura interna.
  • Setpoints y alarmas: configura histéresis razonable y umbrales de alarma para mantenimiento predictivo.

En mantenimiento, lo crítico es sostener el intercambio térmico: filtros saturados, serpentines sucios y drenajes obstruidos elevan la temperatura interna aunque el equipo “esté encendido”. Integra el climatizador a tu plan de mantenimiento preventivo, con inspecciones calendarizadas por severidad del ambiente.

Recomendación práctica: documenta en una hoja estándar por gabinete (setpoint, alarmas, fecha de limpieza, temperatura típica en carga) para replicar buenas prácticas en tableros similares.

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PCC
Equipos industriales y refacciones
Equipos industriales, refacciones y materiales para operación, mantenimiento y continuidad operativa de instalaciones industriales.
Eléctrica DAMAXA
Material eléctrico industrial
Material eléctrico para el sector industrial, con especialización en soluciones a prueba de explosión para áreas peligrosas.

FAQ · Resolución de dudas

6. Preguntas frecuentes sobre cómo elegir un climatizador

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Es suficiente cuando el aire exterior es relativamente limpio y seco, y tu objetivo es acercar la temperatura interna a la ambiente. Si aun con ventilación correcta la temperatura interna supera el límite recomendado por los fabricantes, o si el gabinete debe operar sellado (polvo, humedad, lavado, corrosión), entonces conviene pasar a soluciones de circuito cerrado (intercambiador o climatizador).

Porque evita el error más común: seleccionar por “tamaño del gabinete” sin cuantificar calor real. Si subdimensionas, no alcanzas setpoint y tendrás alarmas; si sobredimensionas, aumentas consumo y costos sin necesidad. La metodología base está aquí: cálculo de carga térmica .

Lo recomendable es que la carga térmica calculada quede por debajo de la capacidad efectiva a tu condición crítica, dejando margen por variaciones de ambiente, ensuciamiento y expansión. Un rango práctico suele ser 10–20% (más si el ambiente es severo o la criticidad es alta). Importante: valida capacidad a la temperatura ambiente máxima real, no solo a condiciones “de catálogo”.

Depende del ambiente. En zonas con polvo o fibras, revisa filtros y serpentines con mayor frecuencia; en ambientes húmedos, revisa drenajes y condensados. Lo más efectivo es integrar el equipo al plan preventivo del área eléctrica y registrar tendencia de temperatura interna: si la temperatura empieza a subir para la misma carga, normalmente es indicador de ensuciamiento o restricción de flujo.

Define el setpoint a partir del componente más sensible (variadores, fuentes, PLC, comunicación). En general, conviene operar con holgura respecto al máximo permitido y evitar setpoints excesivamente bajos, porque aumentan consumo y riesgo de condensación. Una práctica común es fijar un setpoint estable que mantenga la electrónica por debajo del umbral de derating, considerando la temperatura ambiente máxima.

A mayor sellado, menor intercambio con el exterior. Si requieres IP/NEMA altos por polvo, humedad o lavado, normalmente se privilegian soluciones de circuito cerrado (intercambiadores o climatizadores) para no introducir aire exterior. Además, el montaje, sellos y prensaestopas deben ser coherentes; una perforación mal resuelta puede degradar el grado de protección y aumentar fallas.

La condensación aparece cuando la temperatura interna baja por debajo del punto de rocío del aire presente. Para evitarla: evita setpoints muy bajos, considera el perfil de humedad del sitio, y elige equipos con manejo de condensados adecuado (drenaje, evaporación o bomba). En ambientes húmedos, también ayuda estabilizar temperatura (menos oscilación) y mantener el gabinete correctamente sellado.

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