En un circuito cerrado, el glicol funciona como fluido anticongelante para sistemas de enfriamiento y como medio de transferencia térmica. Está pensado para proteger el equipo ante variaciones de temperatura, reducir riesgos de corrosión (con el paquete correcto de inhibidores) y mantener un desempeño confiable en recirculación.
Mejora el margen operativo en temporadas frías y arranques en exterior o áreas ventiladas.
Los inhibidores adecuados ayudan a proteger acero, cobre y aluminio en servicio continuo.
Pensado para circuitos con bombas, intercambiadores y serpentines en procesos térmicos.
El glicol para circuito cerrado de enfriamiento es un fluido que se mezcla con agua para ajustar el punto de congelación y mejorar la protección del sistema. En recirculación, su función se relaciona con el control térmico y la protección del circuito (bomba, tuberías, intercambiador y serpentines).
Si estás comparando formulaciones, consulta anticongelante para circuito cerrado y etilenglicol para circuito cerrado.
La mezcla agua–glicol se selecciona por temperatura mínima esperada, condiciones del proceso y requisitos de seguridad. A mayor concentración suele aumentar la protección anticongelante, pero también puede afectar la viscosidad y la transferencia térmica; por eso conviene equilibrar desempeño y bombeabilidad.
En frío la viscosidad puede subir; valida capacidad de bomba y condiciones de succión.
Busca un margen real frente a heladas y microclimas (azoteas, intemperie, ventilación).
Ajusta el setpoint y el caudal para compensar cambios en conductividad térmica del fluido.
Un fluido anticongelante para sistemas de enfriamiento no solo se define por el glicol base: también importa el paquete de inhibidores, el tipo de agua y la presencia de metales distintos (galvánica). Para operación confiable, estandariza el fluido y evita mezclas no controladas.
Usa agua tratada o especificada para minimizar incrustación y pérdidas de inhibidor.
Mezclas entre marcas o tecnologías pueden reducir protección y generar precipitados.
Programa mediciones: concentración, pH, apariencia, y tendencias de consumo.
En sistemas cerrados, el objetivo es conservar el fluido “estable” el mayor tiempo posible. Para ello, es clave una carga inicial correcta, control de fugas y un plan de mantenimiento basado en parámetros medibles.
Si tu proceso depende de recirculación estable, revisa también los conceptos de anticongelante para circuito cerrado y etilenglicol para circuito cerrado.
Empresas que ofrecen productos y servicios vinculados directa o indirectamente con el tema tratado en este artículo.
| Proveedor | Productos o servicios que ofrece |
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| Omega Chemicals |
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