El tratamiento químico de superficies metálicas elimina óxidos, cascarilla, contaminantes y sales, y estabiliza el sustrato para mejorar adherencia, resistencia a corrosión y desempeño en servicio.
Guía para entender el proceso, elegir alcance y reducir riesgos operativos en el tratamiento químico de superficies metálicas.
Es un conjunto de etapas químicas controladas que limpian, desoxidan y acondicionan metales para mejorar resistencia a corrosión, adherencia de recubrimientos y desempeño en servicio.
Ambos procesos forman parte del tratamiento químico de superficies metálicas, pero tienen objetivos distintos: uno elimina óxidos; el otro estabiliza la superficie (especialmente en acero inoxidable).
Definir el alcance correcto del tratamiento químico de superficies metálicas reduce retrabajos, protege componentes sensibles y mejora la repetibilidad del resultado.
Respuestas rápidas para comparar alcances, tiempos y criterios de aceptación del tratamiento químico.