Medidas clave, distribución interior, materiales, instalación y cuidados.
En baño, “angosto” suele referirse a una profundidad reducida (para no invadir el paso) y, en algunos casos, a un ancho menor. El objetivo es conservar circulación sin perder almacenamiento.
Recomendación: si el paso es muy limitado, prioriza puertas sobre cajones profundos para evitar interferencias.
En gabinetes angostos, la eficiencia está en la altura útil y en repisas ajustables. Una buena distribución evita “zonas muertas” difíciles de usar.
Tip: si el gabinete va junto al lavabo, deja un margen lateral para limpiar y evitar acumulación de humedad.
Alta resistencia a humedad. Ideal para baños con poca ventilación o uso continuo.
Buena estética/costo. Prioriza cantos sellados y recubrimiento apto para ambientes húmedos.
Mejor rigidez y acabado. Requiere buen sellado y limpieza sin exceso de agua.
Mantenimiento recomendado: limpia con paño húmedo (no chorreado), seca al final y revisa tornillería/ajustes periódicamente.
No siempre. En muchos casos “angosto” se refiere principalmente a profundidad reducida para no invadir el paso. Revisa ancho, profundidad y altura en conjunto.
En pasillos estrechos, las puertas suelen interferir menos. Los cajones dan mejor organización, pero requieren espacio frontal para abrirse.
Frecuentemente junto al lavabo, entre muro y WC, detrás de la puerta o en esquinas. La clave es no bloquear circulación ni acceso a instalaciones.
PVC/polímeros ofrecen alta resistencia al agua. MDF/MDP pueden funcionar bien si tienen recubrimiento apto para baño y cantos sellados, además de ventilación adecuada.
Evita encharcamientos, seca salpicaduras, usa limpiadores no abrasivos y revisa herrajes/sellos. Una buena ventilación del baño reduce deformaciones por humedad.