Después de soldar, el inoxidable puede quedar con contaminación férrica, óxidos térmicos y zonas sensibilizadas. Un pasivado post soldadura bien ejecutado ayuda a restituir la capa pasiva y mejora la resistencia a la corrosión en servicio.
En industria, el pasivado se utiliza para reducir riesgos de corrosión localizada, manchas y “rouging”, especialmente en tubería, spools, tanques, intercambiadores y equipos que operan con humedad, salinidad o químicos.
Si además existen escamas u óxidos adheridos por proceso, puede requerirse un enfoque integral de decapado y pasivado para estabilizar la superficie de forma completa.
¿Qué se busca evitar? Principalmente la corrosión en soldadura asociada a óxidos térmicos, contaminación y defectos de limpieza.
La soldadura genera óxidos y “heat tint”. Estas zonas pueden ser más susceptibles a ataque si no se limpian y estabilizan correctamente, especialmente en presencia de humedad o sales.
Herramientas, cepillos o partículas de acero al carbón pueden contaminar el inoxidable. Esto dispara puntos de óxido superficial y puede acelerar la corrosión en soldadura.
Cuando hay soldadura, reparación, sustitución de spools o montaje en sitio; y siempre que el equipo opere en ambientes corrosivos o con limpieza frecuente. En casos con óxidos severos, se evalúa un enfoque integral de decapado y pasivado.
Se retiran aceites, grasa, polvo y residuos del área soldada. La limpieza previa es clave para que el pasivado sea uniforme y no “encierre” contaminantes.
El pasivado químico favorece la recuperación de la película pasiva. Se controlan concentración, temperatura y tiempo. En inoxidable soldado, la ventana de operación debe estar alineada al material y la condición superficial.
Se realizan enjuagues completos (y neutralización cuando aplica) para eliminar residuos. Un buen cierre de proceso evita manchas, “flash rust” en zonas contaminadas y riesgos de reactividad en servicio.
La inspección visual revisa uniformidad, ausencia de manchas, residuos y decoloraciones críticas. En zonas soldadas se revisan áreas de transición y cordones.
Para proyectos exigentes, se evalúa contaminación férrica superficial y se documenta el resultado. Esto es especialmente útil si existía riesgo de corrosión en soldadura.
Bitácoras de proceso (variables), alcance del trabajo, evidencia fotográfica “antes/después”, fechas, lotes de química y observaciones. La documentación acelera liberación y reduce retrabajos.
Indica grado del inoxidable (si se conoce), condición (soldado/pulido), tipo de soldadura, presencia de “heat tint”, y si hubo contacto con acero al carbón (riesgo de contaminación).
Define ubicación, accesos, restricciones, necesidad de contención y manejo de residuos. Aclara si incluye limpieza previa, enjuagues, neutralización y secado.
Si hay óxidos adheridos, cascarilla o escamas severas por proceso, considera un paquete de decapado y pasivado para asegurar que el pasivado trabaje sobre una superficie realmente limpia.
Empresas que ofrecen productos y servicios vinculados directa o indirectamente con el tema tratado en este artículo.
| Proveedor | Productos o servicios que ofrece |
|---|---|
| Omega Chemicals |
|